Graciela Amorin

exposiciones y textos

¡Pinta!

Caer en vertical. Sueño sin fin de la caída. Qué repentina formación el ala.

José Ángel Valente

¡Pinta! No es una orden, es un ala. Es un ala desde la infancia, cuando una maestra, asombrada, mostró a las otras alumnas lo que la niña había pintado: manchas, huellas del tiempo, sobre las paredes del castillo que debían dibujar. El ala asomó otras veces, la última hará unos diez años, cuando decidió representar algo bello. Por ejemplo, el brote de Diefembaquia que acababan de regalarle. Pintó, también, paisajes inspirados en fotografías, y les puso cielos del Siglo de Oro holandés. Paisajes tan irreales como miles que jamás vio ni verá. Pero no… no era eso lo que deseaba pintar. Lo descubrió al mirar las figuras que se formaban en las baldosas del suelo. Aparecían y desaparecían. Los Habitantes de los Suelos que retrató ya no están allá abajo. Pero su textura casual podía imitarse. Comenzó a manchar papeles con pinturas. Aparecían, sobre todo, bichos, pero también rostros y plantas. Luego, como al despertar de ciertos sueños, unió las imágenes con un hilo de sentido y las interpretó con un título. Son, por lo tanto, representaciones de una realidad. En tanto tales, las consideró en condiciones de ser expuestas como figuraciones de sí misma. Y quiso comparecer, de este modo, en la Ceremonia del Aire a la que estamos todos, desde siempre, invitados.

Graciela Amorín O’Neill
Noviembre de 2012